El quilataje indica cuánto oro contiene una pieza. No hay un quilataje universalmente “mejor”: la elección depende del diseño, del color que buscas y de cómo planeas usar la joya. Aquí comparamos el oro de 10k, 14k, 18k y 24k para ayudarte a decidir.
¿Qué significa el quilataje?
El sistema divide el metal en 24 partes. Una pieza de 18k contiene 18 partes de oro y 6 de otros metales; una de 14k contiene 14 partes de oro. Los metales de la aleación influyen en el color y en las propiedades de la pieza. El quilataje indica pureza, pero no determina por sí solo la resistencia de cualquier diseño.
Oro 10k: aproximadamente 41.7% de oro
Su mayor proporción de metales de aleación lo convierte en una opción habitual para piezas destinadas al uso frecuente. Si buscas una cadena o un pulso para llevar con regularidad, compara el tejido, el grosor y el tipo de cierre, además del quilataje. Explora nuestras cadenas de oro y pulseras de oro disponibles.
Oro 14k: aproximadamente 58.3% de oro
Ofrece un equilibrio entre contenido de oro y las propiedades que aporta la aleación. Es una opción para quien desea un tono dorado marcado en una pieza de uso habitual. La elección final también depende del peso, del tejido y de cómo esté construida la joya.
Oro 18k: 75% de oro
Contiene tres cuartas partes de oro. Se utiliza en alta joyería por su contenido de metal precioso y su aspecto; el cuidado apropiado dependerá del diseño, del acabado y de las piedras que lleve. Si tienes una idea concreta, podemos definir contigo una pieza de alta joyería a medida.
Oro 24k: oro de máxima pureza
El oro de 24k es prácticamente puro, habitualmente cercano al 99.9%, y tiene un amarillo intenso. Es más blando que muchas aleaciones de menor quilataje, por lo que el diseño, las proporciones y el uso previsto merecen especial atención. Eso no impide crear joyería de 24k: la pieza debe plantearse según sus características y cuidarse de manera acorde.
En DP&C Joyas, las joyas personalizadas en oro 24k se diseñan bajo pedido. Conversamos contigo sobre el tipo de pieza, sus medidas y el uso que deseas darle antes de cotizarla.
¿Cuál elegir para tu pieza?
- Uso frecuente: compara diseños en 10k y 14k y revisa el cierre, el grosor y el mantenimiento.
- Mayor contenido de oro en una pieza a medida: considera 18k según el diseño y las piedras.
- Color y pureza característicos del oro 24k: consulta un diseño personalizado pensado para ese material y su uso previsto.
El precio de una joya depende también de su peso, trabajo, dimensiones y posibles gemas. Si estás eligiendo una cadena, nuestra guía de largos y grosores te ayudará a comparar proporciones. Para conocer el respaldo de los materiales, consulta cómo realizamos la verificación del oro.
¿Tienes una pieza en mente? Conoce el proceso de joyería personalizada y cuéntanos qué te gustaría crear.